| Foto: Christopher Morris |
El anterior presidente de EE.UU. George Bush ha vuelto a la escena pública para justificarse con la publicación de su biografía ‘Decision Points’. En ella, Bush se presenta como un disidente de la guerra de Irak -no quería usar la fuerza- y asegura que la tortura en la prisión ilegal de Guantánamo ayudó a salvar vidas y prevenir ataques. No se arrepiente el ex-presidente de actuaciones impropias de una nación llamada a expandir la democracia en el mundo, como el mismo sostenía. Por mucho que tras conocer los abusos en Abu Ghraib se sintiera “mal del estómago”.