Es domingo 28 de noviembre y en España la actualidad informativa la marcan las elecciones catalanas y la final de la Copa Masters entre los tenistas Rafa Nadal y Roger Federer. La organización Wikileaks, mientras, denuncia en su perfil de Twitter que es víctima de ataques masivos. Ese día era el fijado para publicar el contenido de la mayor filtración de la historia. A las 19.30, The Guardian, The New York Times, El País, Der Spiegel y Le Monde revelan en sus ediciones digitales los secretos de la diplomacia estadounidense. Semanas atrás, Julian Assange les había filtrado más de 250.000 notas diplomáticas del Departamento de Estado.
El periodista afincado en Washington Marc Bassets recurre al historiador Timothy Garton Ash para valorar la importancia del ‘Cablegate’: “Los cables son una mina para historiadores y periodistas y una pesadilla para los diplomáticos”. Aunque no para Estados Unidos. En opinión del veterano reportero Enrique Meneses, se ha exagerado la importancia de las informaciones. “Son formas de ser de los embajadores. Lo que se cuenta son cosas que cualquier analista político sospechaba”, apunta.









