El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) denunció que más de 50.000 somalíes han huido a Kenia desde principios de año escapando del enfrentamiento y de la creciente crisis humanitaria que vive el país africano. Las pobres instalaciones y escasos recursos reciben una media de 6.400 refugiados al mes.
Después de una sequía prolongada, varias partes de Kenia están experimentando lluvias torrenciales y se prevé que el país africano sufra próximamente el fenómeno de 'El Niño'. ACNUR teme que el campamento de Dadaab sufra inundaciones en la próxima semana, con el consiguiente riesgo para los refugiados.
El portavoz de este organismo, Andrej Mahecic, informó de que ACNUR inició en agosto un programa para descongestionar Dadaab recolocando a unos 12.900 refugiados en el campamento de Kakuma. A pesar de que 9.570 personas ya han sido trasladadas, la población en Dadaab permanece inalterable, donde se encuentran cerca de 281.600 somalíes.