Rusia y Estados Unidos están cada vez más cerca del acuerdo por el que ambas potencias podrían reducir entre 1.500 y 1.675 unidades su arsenal de cabezas nucleares en los primeros siete años de vigencia del tratado. Los presidentes barajan fechas para firmar el nuevo Tratado de armas estratégicas ofensivas, que sustituirá al Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START).
Serguéi Lavrov, ministro de Esteriores ruso, afirmó días atrás que la resolución de las conversaciones podría llegar “en las próximas dos o tres semanas”. El asesor del presidente ruso, Serguéi Prijodko, aseguró recientemente que el Kremlin baraja marzo y abril como fechas para la ratificación del tratado.
Estados Unidos y Rusia están dispuestos a dar el primer paso en la reducción de este tipo de armamento. El nuevo documento renovará el START, vencido el diciembre pasado. El presidente de EEUU, Barack Obama, se ha mostrado desde el inicio de su legislatura favorable al desarme nuclear. Se estima que los nueve países con capacidad militar nuclear podrían acumular una capacidad destructiva estimada en 2,3 millones de bombas como la de Hiroshima.